Hola amigos,

Hace casi un mes me pasó algo muy extraño que terminó en añadir un nuevo inquilino más a las cuatro paredes de mi casa. Me dirigía con mi amiga al cine cuando a mitad de camino un gatito siamés nos abordó. Pasaban otras personas alrededor, pero parece que tenía especial predilección por nosotras. A penas nos dejaba andar ya que se enredaba en nuestros pies, y entre maullido y maullido ronroneaba como si nos conociera de siempre. ¡¡Sigue caminando!! le dije a mi amiga, porque ambas tenemos debilidad animal y me conozco... A la vuelta del cine, casi cuatro horas despues (entre pelicula y tertulia distendida) regresamos a casa por el mismo camino. ¡Cual fue nuestra sorpresa al encontrar al gatito en el mismo sitio como si estuviese esperándonos!. De nuevo maullido tras maullido y ronroneos. Y YA IMAGINAIS LO QUE PASÓ. Me llevé al gatito para mi casa. Y aquí está, LA GATITA que resultó ser, se llama Mauricia y es muy buena. Tanto que pensamos que se habría escapado de alguna casa porque no es normal que un gato callejero sea tan bueno. Ayer ya la llevé al veterinario y está bien. Bueno alguna maldad hizo anoche porque hoy ya tenía una herida por un lado de la pancita. En fin... Ya tiene su rinconcito preparado, no le falta de nada y le encanta jugar, mis arañadas manos estan de testigos ;) Bueno pues adelante caminante y allá vamos con un miembro más en casa. Ahora trabajando para que se lleve bien con el conejito Ruperto, (teneis la foto aquí) y con la cobaya Gustavo. La verdad es que Ruperto es un poco dominante ¡y la gata le tiene miedo!. Como va un poco atropellado saltando la gata se asusta y le bufa pero no le intenta arañar. De todas formas y por lo pronto estoy delante como árbitro para que no corra la sangre. He leído que necesitan aol menos un mes para adaptarse, la verdad que el primer día el conejo se ponía muy nervioso pero ya empiezan a jugar, siempre y cuando RUPERTO NO SALTE!!.

Jejejeje, espero que os haya gustado.

Besos para tod@s